the slavery of MÍA (la esclavitud de MÍA) cap 1

cap 1 el inicio
 

Esta historia trata de mía, una chica que era de baja California sur. Mía siempre fue una chica tímida de pocos amigos. Su padre es inglés y su madre es mexicana, pero ella era más parecida a su madre, por lo que tenía la piel morena y pelo negro con ojos café. Tenía un carácter más sumiso y tranquilo que los demás niños.

Todo empezó jugando con sus amigos a la casita en la que, en broma, le sugirieron que ella tomaría el papel de la mascota de la casa. En un giro inesperado, ella aceptó el papel propuesto por sus amigos.

Por lo que, para las próximas ocasiones, se hizo recurrente que ella estuviera en el papel de la mascota de uno de sus amigos. 

Un tiempo después, a los 15 años, se empezó a preguntarse por qué tenía conductas que no encajaban con el común de las personas, el cómo veía que las demás personas, incluyendo a sus padres, no tenían pensamientos como los de ella.

Lo que la llevó a pensar que era una enferma sexual, que era una depravada y por pena no se atrevía a hablarlo con nadie, lo que solo la hizo sentir más y más anormal.

Si no, hasta que por curiosidad de lo que pensaba, hizo una búsqueda en internet, lo que al principio la asustaba, y no podía dejar de pensar que estaba más enferma.

Así fue como con miedo entró en su primer vídeo porno bdsm, en el que salía una chica desnuda que era atada y torturada por un hombre. Las escenas le parecían aterradoras, que solo un enfermo las realizaría. Por alguna razón se sintió extraña, pero no le dio importancia al asunto por ahora.

Hasta que, en la secundaria, en la clase de biología, se tocó el tema de la masturbación femenina, en el que la hizo pensar que se sentiría si lo hacía mientras veía uno de esos vídeos.

Al llegar a la casa, sus padres no estaban en ese momento por el trabajo, y como ella era hija única, la casa era solo para ella, así que, sin perder el tiempo, se dispuso a hacer lo que había planeado en la escuela.

Así que con nerviosismo entro a la página del vídeo anterior, que a diferencia de la otra ocasión este trataba de una chica que, era desnudada y atada con una cuerda a un poste en él, que la torturaban con muchas pinzas de ropa las cuales le pusieron en el pecho y las piernas, pero las más perversas de todas era las que, tenía en los pezones y en la lengua, mientras le jalaban las pinzas de los pezones la masturbaban hasta que se corriera, pero no acaba ahí si no empezaron a azotarla para, quitarle las pinzas del pecho y las piernas, ya una vez suelta de sus ataduras del poste le pusieron un cinturón en el cuello a modo de correa, con la cual la conducen hasta una jaula de perro en la cual antes de meterla ahí, la ataron de muñecas y codos ya una vez adentro le ataron de las rodillas y los tobillos para dejarla en la oscuridad.

Así fue que se le ocurrió que sería divertido intentar lo de las pinzas y el cinturón, así que fue hasta el sótano en el aria de lavado para recoger unas cuantas pinzas y en el closet encontró su cinturón, así empezó con quitarse la ropa y ponerse el cinturón en el cuello, con el cual una vez puesto alrededor de su cuello se imaginó que alguien la estada tratando como a una esclava, atándola a la pata de la cama para que no se mueva más por el hecho de que cada vez que se movía se ahorcaba, así que se puso las pinzas en la lengua y en los pezones, estos últimos le avían dolido más de lo que pensaba, pero por eso solo la avía excitado por ello ajusto más el cinturón a una pata de la cama de modo que incluso tenía una leve sensación de estrangulación al respirar, si se movía no podía respirar, pero no se detuvo de tocar su punto g y de vez en cuando se movía para ahorcarse hasta que de ese modo tuvo un intenso orgasmo.

Por el intenso orgasmo casi se queda dormida en el suelo de su habitación, desnuda y con un cinturón atado a su cuello, por suerte no fue así, porque sus padres no tardarían en llegar a la casa.

Una vez libre se quitó las pinzas de los pezones, pero en la primera pinza al quitarla sintió un dolor que la paralizó por unos segundos, en los que al tocar su pezón le causaba una sensación de dolor, pero de placer al mismo tiempo, una vez ya se avía relajado, tenía que quitarse la pinza del otro pezón lo que hizo de una manera más lenta, pero eso no hizo que disminuyera el dolor, así que por ello soltó la pinza, la cual volvió a serrarse, pero en la punta del pezón el cual la izo gritar del dolor, pero rápidamente la jalo, lo que la volvió a ser gritar del dolor, ya solamente le quedaba la de la lengua, pero está por la saliva hizo que fuera más resbalosa que las otras, pero al quitarla no tuvo mucho dolor, pero al tratarla de mover la sintió un poco dormida, pero no le dio mucha importancia.

Mientras se quitó el cinturón el cual le dejo una sensación rara en el cuello así que por ello fue al espejo de su cuarto donde se veían claramente que, tenía los ojos rojos por la asfixia y las macas del cinturón en su cuello, pero lo peor era su olor a sudor y sexo, por lo que tomo una ducha, pero los problemas no terminaban porque tenía aún las marcas del cinturón en el cuello, que se empezaron a poner de color morado con rojo, pero lo de la lengua era mucho peor de lo que creía, pues no podía decir la letra r ni pronunciar las palabras con rapidez y no tenía mucho tiempo así que con nerviosismo tenía que darse prisa y ocultar las pruebas que seguro la incriminarían, así que tuvo que recoger su cuarto y ventilarlo, regresando todo a la normalidad, ya con todo ordenado busco una blusa de cuello alto, para que su cuello no se viera y todavía le quedaba lo de su lengua, pero eso lo solucionaría diciendo, que se mordió la lengua, así que solo le quedo los deberes de la casa y los de la escuela, que si no lo hacía de seguro se ganaría un regaño de su madre.

Al escuchar la puerta de la casa, se alegró de que lograra todas las tareas de la casa, para que la encontraran en el comedor haciendo la tarea de la escuela.

Mía — Ya llegalon.

Madre — Sí, ¿qué estás haciendo?

Mía — Nada, solo estoy haciendo la talea de la escuela.

Madre — ¿Por qué te escuchas un poco extraño?

Mía — Es que me moldí la lengua.

En esa ocasión casi la descubrieron porque tenía la lengua dormida, por lo que para la otra tenía que ser más cuidadosa.  

Continuara.....................


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